Recuerdo los primeros meses en terapia de grupo, mi dificultad para expresar lo que sentía era enorme. El tsunami interior era tan feroz que apenas podía hablar de lo superficial. «Habla de corazón», me decían los terapeutas. Pero, ¿qué corazón? ¿Esa roca de granito llena de aristas? Aquello no hacía nada más allá que bombear de forma atolondrada. No sabía hablar de corazón, nunca lo había hecho, pero lo peor era que no había forma de sentir ninguna emoción más allá de la ira y una absoluta falta de esperanza.

¿Qué había detrás de la ira? Resultaba muy difícil saberlo utilizando los códigos habituales en una terapia de confrontación. Pasaban los meses y yo seguía con un bloqueo enorme, así que un día el doctor me dijo que fuera a ver a Pilar. Yo sabía que Pilar era “la mujer de los rotuladores”. ¿En serio? ¿Me mandaban a hacer dibujitos con lo grillada que tenía yo la cabeza? Pues sí, precisamente porque mi cabeza estaba rota y mi corazón era un pedrusco, por eso mismo había que buscar otros canales de expresión.

Practiqué lo que se conoce como arteterapia y me sirvió para descubrir otro tipo de lenguaje. A través del juego, de “crear” en un espacio seguro, de compartir mis “cosas hechas a mano”, mi forma de representar mis sensaciones a través de la plastilina, los rotuladores, las gomas, los papeles, las telas, el pegamento, y un montón de materiales más, fui capaz de mirar más allá de la ira. Poco a poco emociones muy antiguas y enterradas pudieron aflorar de forma sutil y muy frágil, pero suficientemente visibles como para que yo fuera consciente de ellas y pudiera empezar a trabajarlas. Eso me permitió vincularme con el mundo de otra manera y explorar dinámicas y caminos que antes no era ni siquiera consciente de que existían.

Y eso es precisamente lo que mi madre y yo queremos compartir ahora con los grupos de apoyo para familiares y parejas. Pilar Orgillés, una vez más, será la responsable de experimentar con vosotros algunas maneras que os podrán ayudar a mirar lo que sentís. A descubrir qué hay más allá de la rabia, la frustración, la tristeza, la impotencia… A ver cómo se expresan todas estas emociones y qué podéis hacer para regularlas con un poquito más de facilidad, y finalmente sosteneros vosotros solos.

El taller será el domingo 17 de junio en Barcelona. Desde la fundación hemos querido subvencionar el coste del local y el 50 % del valor del taller por persona. Así que quien quiera apuntarse solo tendrá que pagar 20€ que incluyen el material y el café que tomaremos en el descanso.

Os dejo un vídeo en el que Pilar explica con detalle en qué consiste esta técnica.

Tenéis todos los detalles en la siguiente imagen. ¡Ojalá lo disfrutéis y os sirva en vuestro día a día!

 

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