Este texto nos lo envía una madre que ha preferido mantenerse en el anonimato.

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R y yo hemos estado siempre muy unidos. Mi primer marido, su padre, murió de cáncer a los 40 años. R tenía 5 años y sus hermanos 11 y 12. R siempre reclamaba más atención que sus hermanos. Su padre gestionaba un negocio familiar de hostelería y R quiso estudiar Dirección Hotelera.

¡Tuve que trabajar muy duro para sacar a mis hijos adelante!

En 2001 R sufrió un grave accidente de coche cuando iba de copiloto con un amigo que conducía borracho (tres meses de hospital, varias operaciones y un brazo derecho muy tocado para toda la vida). Me prometió que él no había bebido ¿?

En 2004 mis hijos tenían 31, 30 y R 26. Y yo me fui a vivir con mi madre y mi, entonces pareja, a Cambrils. Dejando a mis tres hijos viviendo en nuestro piso familiar. En el siguiente año se casaron los dos mayores y  R se quedó solo en el piso familiar… Creo que allí empezó todo.

Me llamaba muy a menudo o venía a verme: «Mamá, se me ha estropeado el ordenador», «Mamá, tengo una boda —tenía muchas— y necesito dinero para el regalo», «Mama, me han robado el móvil», «Mamá, ¿me das tu iPad?», «Mamá, no puedo dormir», «Mama, tengo mucha ansiedad». Detecté que tenía obsesiones por muchas pequeñas cosas.

Nunca pensé que consumiera.

En 2006 mi hija fue operada de un cáncer parecido al de su padre y, durante años, yo me volqué en ella.

Accedí a todo lo que me pidió R y, la verdad, no le presté mucha atención. Mi marido me comentó un día que lo de R no era normal. ¡Y yo pensé que lo que tenía eran celos…! No quería ver.

En marzo de 2016 mi marido falleció de una enfermedad arterial larga después de 15 días en la UCI totalmente inconsciente. R estuvo los 15 días a mi lado y no se fue hasta después del entierro (no sé cómo se lo hizo para tomar, si tomó o no tomó). Yo seguía ignorando todo.

Heredé dinero de mi marido y R entró otra vez en acción.  Cada semana me pedía dinero. A finales de 2016 me pidió una cantidad alta. Me dijo que se había peleado con su amigo de toda la vida y también con su jefe y que se había despedido voluntariamente. Yo me monté mi película y pensé que había sido culpa de su amigo al que todos reconocemos como ¡“el drogata”!

Me dijo que quería pagar unas deudas y empezar una nueva vida.

Al cabo de ocho días volvió a pedirme la misma cantidad. Pero, al verme tan enfadada, me reconoció que había perdido el dinero en apuestas. Me enfadé mucho y le di un ultimátum: debía ingresar en algún sitio para curar su adicción al juego.

Accedió diciéndome que haría lo que yo dijera.

Ingresó el 10 de enero del 2017.

El primer mes me enteré de todo: juego, alcohol, cocaína, hipnóticos…

Yo no quise aceptar esa cruda realidad y pensé que le iban a dar el alta muy rápido… Para mí cualquiera de los pacientes que había allí estaban mucho peor que R. Él también lo creía.

Además, el primer mes también descubrí que yo estoy enferma… ¿De algo que llaman co… no sé qué. Mª Jesús, una de las terapeutas, consiguió que yo lo viera en mi segunda terapia de familia:

Soy una coadicta de libro.

¡También me di cuenta de que mi primer marido era adicto al juego y al alcohol y mis suegros igual…! A lo bestia. Y yo sin reaccionar.

Mi segundo marido también sufrió adicción al alcohol, pero nunca lo vi borracho (curioso). Y, por si fuera poco, ahora me daba cuenta de que me había pasado la vida cuidando a personas adictas. Para finalmente, al jubilarme, ponerme a cuidar a ancianos. Siempre pensando en que era muy buena persona.

Pero, ¿ahora qué soy? ¿Coadicta? ¿Codependiente? O ¿simplemente buena persona?

 

2 comentarios

  • M Agustina Roig

    Uno no se puede culpabilizar de la que hagan las otras personas …en este .testimonio que habria cambiado de saber lo que ocurria en su entorno?nada ,solo mas sufrimiento, mas angustia ,mas ansiedad .
    Las personas adictas son muy manipuladoras y las personas de su entorno se sienten manipuladas y no hay nada que cause mas ansiedad que ver que se te escapa de las manos la situacion ….por que uno no puede hacer nada para parar al adicto .Es su enfermedad y su cura solo depende de si quiere ayuda y su voluntat ……”que muchas veces no consiguen controlar” para salir del pozo donde estan .
    Que tiene un nombre? “coadiccion” si ,pero yo siempre digo lo mismo ,los sintomas ya los sabemos ….pero yo pido soluciones para ellos y para nosotros ,las hay??????,
    Son enfermos mentales y los de su entorno tenemos que convivir con sus neuras y tantear el dia a dia ….mientras nosotros tenemos que hacer nuestra vida con la mayor normalidad posible.
    Fuerza salud y suerte para todos .

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