Como sabéis, han pasado diez años desde que dejé de consumir drogas. Ha sido una década de mucho trabajo personal y profesional. De esfuerzo titánico para no volver a aquello y para aprender a vivir bien con lo que la vida puede ofrecerme, sin artificios.

Hoy me tocaba escribir un post anunciando las últimas novedades, y aquí estoy, haciendo las tareas como siempre hago. Estoy feliz porque por fin puedo presentaros la nueva web, el punto de partida desde el que haremos lo que más nos gusta: hablar de adicción, de sus extraños rincones y de los escondites que elige para asustarnos. Sabéis que mi máxima preocupación es eliminar el estigma que genera en esta sociedad, y que por eso llevo trabajando estos últimos años. Y sabéis también que la naturalidad es la mejor baza para aniquilarlo. Así que ahí va una buena dosis de la mía:

Este viernes debía dar una charla en Naukas Bilbao, llevaba varios meses preparándola con ilusión y mucho esfuerzo, Naukas es un evento único, un lugar en el que se juntan decenas de divulgadores científicos para darlo todo durante 10 minutos sobre el escenario. No hay nada igual en este país. Además, el equipo de Next Door, la editorial en la que trabajo, va a estar allí vendiendo libros, los autores firmarán y mis amigos subirán al escenario uno detrás del otro, será una verdadera fiesta por la ciencia, y nada puede gustarme más. Pero yo he tenido que retirarme. Así, de repente.

Ocurrió la madrugada del viernes. Exactamente a las 5:00 h, me desperté sudando y sentí el clic en mi cabeza. El famoso clic de la locura. Una especie de pestillo que se abre, y la oscura grieta que vuelve a asomarse. Llevaba varios años sin vivir un episodio así y me asusté mucho. Me aterroricé. Abracé a la persona con la que duermo y le dije a la locura que viniera a buscarme, que acabara conmigo. “Aquí estoy”, le dije “rómpeme de una puta vez”. A las dos horas la muy cobarde se marchó. No sé cuándo volverá, pero aquí estaré para hacerle frente de nuevo, quizá incluso podamos cogernos de la mano por fin.

El miedo es una emoción extraña, parece que no está y de pronto sientes su asqueroso aliento. Se instala en tu nuca y te pone los pelos de punta. Yo no puedo dar una charla en este estado, y menos en un escenario como el de Naukas. Me ha costado mucho dolor tomar la decisión. Pero al hacerlo, he recordado que sólo renunciando a aquello que me hace daño, lograré mantenerme sin consumir el resto de mi vida. Pasar por la adicción me está permitiendo acompañaros a muchos de vosotros en el proceso y, en cierta forma, aliviarlo, pero… ¡decidió cobrarme un peaje enorme! Y de vez cuando viene a exigir el pago.

Por eso, hoy celebro por partida doble. Hoy lanzamos nuestro nuevo proyecto y hoy vuelvo a darle un portazo en toda la cara a este “trastorno” que compartimos muchos de nosotros.

Espero que disfrutéis de las novedades que iremos anunciando semana a semana. A partir de ahora no os llegarán los artículos cada vez que escribamos sino que, una vez al mes, os mandaremos una newsletter con todo lo que hayamos subido. Si aún no estáis suscritos, en la parte derecha de la web, bajo el calendario, podéis hacerlo.

Gracias por seguir aquí.

 

8 comentarios

  • gabriela

    Oihana, créeme que me asusté muchísimo…la primera noticia la tuve en facebook, y pensé que habías sucumbido, pero me siento contenta de que eso no haya sucedido, que seas lo suficientemente fuerte como para valorar los años de buena vida, de ser una triunfadora, de lucir esa linda sonrisa, de decir “aquí mando yo”.

    Te echaremos de menos, pero el mundo no se acaba. Tienes tiempo para reponerte de esa fea experiencia en tu despertar.

    Ya habrá otra vez.

    Un abrazo apretado.
    Gabriela

  • Jose A.Plaza

    Llegas mucho cuando hablas así de tu adicción y de tu día a día. Naturalidad que abruma y funciona. Desde mi posición de desconocedor de las adicciones, me da que ayudas mucho a hacer del estigma algo cada día un poco más pequeñito. Ánimo y a seguir
    Jose
    @Plaza_Bickle

  • Lucia Hipólito

    Hola Ohiana
    Para los que trabajamos intentando entender las adicciones y poder ayudar a tratarlas es importantisimo escucharte y leerte. Además creo que tu testimonio es también mas que valioso para la sociedad. De hecho use tu charla Naukas en institutos y créeme que salvas vidas.
    Mi marido tiene ansiedad. Describe igual, exactamente igual el miedo. Ánimo y un enorme abrazo
    Lucía Hipólito

    • Oihana Iturbide
      Oihana Iturbide

      Lucía, muchísimas gracias por tu mensaje. Hay veces que uno se pregunta si el nivel de exposición vale la pena. Luego lee tus palabras y entiende que sí.
      Un abrazo fuerte y otro a tu marido (¡que no se desespere!).

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